Riberalta, Beni. La desesperación explotó en el surtidor Vaca Diez II. Una pelea campal con empujones, golpes y gritos sacudió este jueves la avenida Beni Mamoré cuando varios conductores intentaron meter motocicletas extra a la fila. Lo que empezó como reclamo terminó en batalla campal, con vecinos enfrentándose entre sí ante la mirada de una multitud que hace días duerme en el pavimento. El departamento lleva semanas sin combustible por el bloqueo de 22 días en San Julián, Santa Cruz, que cortó la ruta de abastecimiento hacia Beni y la Chiquitania. Ante la escasez de gasolina y alimentos, el gobernador Jesús Egüez declaró emergencia humanitaria el 25 de mayo y pidió al Gobierno central levantar el corte y habilitar puentes aéreos. Mientras, en Riberalta la fila se volvió campo de guerra por un litro.
