UN PAÍS TRISTE EN UN FERIADO QUE NO DA PARA DISFRUTARLO

Bolivia vive un Corpus Christi distinto este año. Lo que debía paz y tranquilidad y unión familiar se transformó en preocupación extrema. Muchas familias enfrentan el feriado sin lo básico para la olla y con la incertidumbre de cómo será la próxima semana. Las calles que suelen llenarse de procesiones y turismo hoy muestran otra realidad.La crisis golpea directo al hogar. Sin abastecimiento normal y con el movimiento frenado, el feriado largo se convirtió en uno muy triste. Mientras el país debía descansar, al contrario crece el estrés en los hogares que no saben cómo garantizar el alimento de los próximos días. Un Corpus Christi marcado por la incertidumbre y el temor a lo que viene.

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