Bolivia cerró mayo de 2026 con pérdidas económicas cercanas a los $us 2.000 millones por un mes de bloqueos y movilizaciones. El cálculo equivale a aproximadamente 4% del PIB y golpeó directo a producción nacional, exportaciones, combustibles, alimentos e insumos. La agroindustria, minería, transporte, comercio, industria manufacturera y turismo fueron los sectores más perjudicados, mientras los costos logísticos se dispararon y la inflación subió.El daño también es financiero e institucional. El riesgo país superó los 600 puntos básicos por la incertidumbre. La caída en el ingreso de divisas agravó las presiones cambiarias en una economía ya golpeada por déficit fiscal alto, deuda pública elevada y desaceleración acumulada. Aunque algunos sectores podrían retomar operaciones entre 1 y 6 meses, la recuperación de la confianza y las finanzas tomará 1 a 2 años.
