La COB rompió todos los puentes. Este domingo 1 de junio rechazó de forma unánime la mesa de diálogo con mediadores de la Asamblea, Iglesia católica, Defensoría y DDHH, y ratificó bloqueos indefinidos en todo el país. La orden es clara y sin vueltas: “No quieren diálogo, no quieren nada, el único pedido que tiene ahora el pueblo es que el presidente se tiene que ir”, lanzó Jaime Solares, dejando al Gobierno de Rodrigo Paz contra la pared.Bolivia entra en punto de quiebre. Mientras la COB instruye dejar pasar solo alimentos e insumos médicos, La Paz y El Alto ya sufren desabastecimiento, alza de precios y falta de combustible, medicamentos y oxígeno. Los cortes se expandieron a Oruro, Potosí, Cochabamba, Chuquisaca y Santa Cruz. Con las órdenes de aprehensión anuladas pero la exigencia de renuncia en pie, el conflicto se radicaliza y el país queda cercado “hasta las últimas consecuencias”.
