Bolivia amaneció este miércoles completamente cercada: los bloqueos se dispararon a 66 puntos en seis departamentos, con La Paz como el epicentro de la crisis al concentrar 21 cortes de ruta. Las medidas de presión, que hace días no superaban los 60 puntos, se intensificaron mientras sectores movilizados exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La parálisis ya tiene al país sin salida por tierra. Terminales de buses en La Paz, El Alto y Cochabamba cumplen semanas cerradas, y las carreteras que conectan Santa Cruz con Trinidad y la Chiquitania están cortadas. Solo en Santa Cruz el gobierno logró pactar una mesa de diálogo para el viernes en San Julián, en un intento desesperado por reabrir el tránsito.
