Pedir que Rodrigo Paz renuncie a los 6 meses de haber iniciado un mandato de 5 años no acaba con la crisis, la alarga. Cambiar de presidente ahora solo abre más incertidumbre y deja al país atrapado en el mismo ciclo de bloqueos y parálisis. Lo que algunos sectores buscan con esa exigencia no es una salida institucional, son pegas para seguir presionando sin asumir el costo de sentarse a dialogar y resolver los problemas reales.
