La “Marcha Federal por la Salud” en Argentina subió de tono cuando manifestantes contra los recortes de Javier Milei lanzaron un grito que resonó más allá de la Plaza: “Basta de cosas tibias, hagamos como en Bolivia”. El llamado a imitar las protestas y bloqueos que tienen al país vecino paralizado encendió las alarmas en el oficialismo, que ve cómo el malestar por el ajuste se radicaliza.La movilización reunió a gremios, médicos y estudiantes que rechazan el desmantelamiento del sistema sanitario y usaron el caos boliviano como ejemplo de presión efectiva. Con la frase ya viral en redes, el Gobierno argentino enfrenta ahora no solo el rechazo a sus medidas, sino el fantasma de que la crisis social cruce la frontera y se exporte el método de protesta.Lo que ven en Bolivia no es una receta: son 54 puntos de bloqueo que tienen a siete departamentos incomunicados, desabastecimiento en hospitales con muertes confirmadas por falta de insumos, y una economía al borde del colapso tras tres semanas de cerco. Si ese modelo se replica en Argentina, el resultado sería un país paralizado, con alimentos y medicamentos sin llegar, cadenas productivas rotas y una escalada de violencia que haría ingobernable cualquier negociación.