El vicepresidente Edmand Lara, junto a su esposa y el PDC, salió a condenar con dureza la violencia desatada en los operativos de desbloqueo y rompió el silencio oficial. Acompañado por diputados y senadores, Lara denunció el uso indiscriminado de gases lacrimógenos contra familias, niños y ancianos, y calificó la situación como inaceptable.Desde el lugar de los hechos, el vicepresidente emplazó directamente al presidente Rodrigo Paz a convocar un diálogo inmediato para frenar la escalada. El pronunciamiento agrava la presión interna sobre el Ejecutivo en medio de las protestas que mantienen a La Paz y El Alto cercadas.