En una reunión maratónica con el presidente Rodrigo Paz y el presidente del Senado, los sectores agropecuarios pusieron una condición para bajar la tensión: la abrogación inmediata de la Ley 1720. El acuerdo busca frenar la conflictividad y los bloqueos que tienen a varias regiones paralizadas, y deja establecido un plazo de 60 días para redactar una nueva normativa consensuada con los nueve departamentos. Los productores plantearon dejar sin efecto la ley como una medida concreta para pacificar el país y reducir las tensiones sociales de las últimas semanas. El pacto abre la mesa de diálogo y coordinación entre el Gobierno y las organizaciones del agro para construir juntos una propuesta que reemplace la norma observada.