Turistas extranjeros documentan en redes sociales la odisea que viven para recorrer Bolivia en medio de los bloqueos que paralizan el país hace dos semanas. Entre largas esperas, desvíos improvisados y tramos a pie, los visitantes bromean con su situación y se preguntan si son «turistas o clandestinos» mientras suben a camiones de carga para no quedar varados.Pese a las complicaciones en las rutas y la incertidumbre, los viajeros intentan mantener el buen humor y comparten videos de sus travesías por caminos alternativos. La crisis de los bloqueos no solo afecta a los bolivianos: el turismo también queda atrapado en el caos, obligando a los extranjeros a improvisar rutas y a depender de la solidaridad de transportistas para continuar su viaje.