Bolivia cierra su segunda semana de bloqueos con dos muertos, niños heridos de gravedad y hospitales al borde del colapso por falta de oxígeno. La ministra de Salud, Marcela Flores, confirmó que una turista beliceña de 56 años y un comunario de Guanay con falla renal aguda murieron al no poder llegar a tiempo a un centro médico por los cierres de vías, mientras un niño de El Alto perdió cuatro dedos al manipular una bomba molotov lanzada en medio de las protestas.La crisis se agrava con cuatro cisternas de oxígeno líquido varadas en Desaguadero, Konani y Sica Sica, poniendo en riesgo a pacientes en terapia intensiva y con enfermedades crónicas. A esto se suma otro menor de 9 años herido por la explosión de un petardo en San Roque, y un maestro con una herida en la cabeza tras los enfrentamientos en La Paz. La ministra alertó que al menos seis vidas están en juego: pacientes con apendicitis, insuficiencia renal, cetoacidosis, tromboembolia pulmonar y crisis convulsivas no logran llegar a los hospitales por los cortes de ruta. Flores pidió corredores humanitarios urgentes y advirtió que cada minuto de bloqueo sigue costando vidas.
