Bombazo en la estatal petrolera. Sebastián Daroca, presidente de YPFB, firmó este martes la orden más drástica en años: todo el personal, desde vicepresidentes hasta el último trabajador, debe poner su cargo a disposición. La “evaluación exhaustiva” durará entre 15 y 20 días y será ejecutada por un equipo técnico que medirá meritocracia y formación. Daroca, junto a los ministros Marcelo Blanco y Mauricio Zamora, admitió que “hay gente valiosa”, pero fue directo: “Hay gente que ha estado incrustada en esta institución haciendo daño”. La medida golpea a más de 8.500 empleados, cuya planilla se infló durante los gobiernos del MAS entre 2006 y 2025. El plan incluye reestructuración total con apoyo de “instituciones internacionales” para dejar lista a YPFB ante la nueva Ley de Hidrocarburos que promete reflotar campos gasíferos y petroleros olvidados por más de 20 años.