La FELCC descubrió gran parte del armamento robado al Regimiento en Chua, La Paz, apareció enterrado en el cementerio de Tilata. Fusiles, pistolas y municiones sustraídas del Batallón de Infantería de Marina VI «Independencia» estaban ocultas entre zanjas, listas para ser vendidas a grupos de avasalladores de minas del norte paceño, según reportes de inteligencia. El escándalo salpica a la propia Armada: 9 militares implicados, 6 aprehendidos y 3 con detención preventiva. Entre ellos hay oficiales, sargentos y marineros, incluido un marinero acusado de sacar las armas largas del recinto. Aunque se recuperó la mayoría del arsenal, aún faltan dos pistolas y la Fiscalía sigue tras los cómplices. El robo militar que terminó en un camposanto que expone una red podrida desde adentro.