Tres abogadas litigantes prendieron las alarmas este 24 de abril: el proyecto de «Ley Brisa» es una bomba jurídica que, de aprobarse, abrirá la puerta a denuncias falsas, aniquilará la presunción de inocencia y se usará como arma de extorsión contra los varones. Las juristas Adriana Pérez, Nataly Zúñiga y Marvia Subirana coinciden en que la norma, impulsada tras el caso de Brisa De Angulo, elimina la violencia o intimidación como requisito para probar violación y pone el “consentimiento libre y expreso” como único eje, imposible de demostrar para el acusado. “Es una sentencia de culpabilidad anticipada. Va a ser muchísimo peor que la Ley 348”, disparó Zúñiga, mientras Pérez denunció que se quitan garantías constitucionales “disfrasadas de empatía”. La ley redefine violación con penas de 15 a 20 años, elimina el estupro, vuelve imprescriptibles los delitos sexuales con menores y establece que el consentimiento “no puede inferirse del silencio” y “puede rescindirse en cualquier momento”. Para las abogadas, esto dejará a los hombres “con miedo total a las mujeres” y convertirá cualquier acusación en condena automática.