El INE confirmó que la economía boliviana se contrajo 1,58% en 2025, con la construcción liderando el derrumbe al caer 17,66% en el último trimestre y 13,57% en todo el año. El golpe también alcanzó al comercio con -6,05%, a la actividad extractiva con -4,32% anual por el desplome de 10,51% en petróleo y gas, y al sector financiero con -3,45%. Solo la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca evitaron un desastre mayor al crecer 12,19% en el cuarto trimestre y 6,66% en el año, impulsada por soya, sorgo y caña de azúcar, aportando 0,59 puntos al PIB. Pese a la leve moderación frente al -1,72% registrado hasta septiembre, el cuarto trimestre igual cerró con caída interanual de 1,14%, dejando a la economía golpeada y con serios desafíos para 2026.