El nuevo mapa político tras las subnacionales 2026 deja a Bolivia fracturada: siete frentes distintos controlan las nueve gobernaciones y ninguno tiene mayoría en sus asambleas. El proyecto Patria de Rodrigo Paz solo salvó La Paz con Luis Revilla y Beni con Jesús Egüez, mientras Libre se llevó Santa Cruz con Juan Pablo Velasco y Pando con la primera gobernadora del país, Gabriela de Paiva. Desde la Asamblea presionan a Paz para que convoque ya una cumbre nacional con gobernadores, alcaldes, empresarios y gremiales para pactar cuatro ejes: reforma constitucional, nuevo Pacto Fiscal del 50/50, leyes estructurales y designaciones clave. Libre y Súmate ya advirtieron que el 50/50 será “la madre de las batallas” y respaldarán a las regiones para cobrarle al presidente su promesa electoral.