Latinoamérica muestra un avance desigual frente a la eutanasia: Uruguay la legalizó en 2025 y firmó su reglamentación este miércoles, Colombia la despenalizó desde 1997 y Cuba reconoce la “muerte digna” sin aplicación real, mientras que Bolivia, El Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua, República Dominicana y Panamá la prohíben tajantemente como “homicidio piadoso” con penas de cárcel. En Chile, México, Brasil, Argentina y Costa Rica hay proyectos o discusiones estancadas, pero la práctica sigue siendo ilegal. En Perú y Ecuador solo se aplicó por fallos judiciales específicos. El informe revela que la mayoría de la región aún castiga la eutanasia mientras crece el debate social.