La crisis de la gasolina «desestabilizada» ha golpeado a las estaciones de servicio de Santa Cruz, con una caída significativa en las ventas y una creciente incertidumbre entre los consumidores. La Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur) deslinda responsabilidad y exige «certidumbre» sobre la calidad del combustible.Según Susy Dorado, gerente de Asosur, la situación es grave y afecta la credibilidad del sector. «La gente está mucho más temerosa, incluso hasta prefiere dejar su vehículo», afirmó. La caída en ventas es más notoria en la capital cruceña que en provincias.Asosur ha remitido cartas a YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) solicitando garantías sobre la calidad del combustible y un procedimiento de resarcimiento de daños para los clientes afectados.
