Desde este lunes, Bolivia elimina la categoría de sustancia controlada para el diésel, en un esfuerzo por impulsar el sector productivo y reducir la burocracia vinculada a su transporte y comercialización. La medida, anunciada por el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, busca aliviar las dificultades enfrentadas por el agro, la minería y el transporte pesado, permitiendo la compra y circulación del combustible sin restricciones. Justiniano destacó que esta decisión también impactará positivamente en los tiempos de frontera, evitando demoras de hasta dos días, y contribuirá a disminuir hechos de corrupción asociados a la gestión del diésel, considerado un combustible sensible pero menos propenso a desvíos en comparación con la gasolina. La normativa forma parte del Decreto Supremo 5503, que ajusta la regulación a las necesidades actuales del país, dejando atrás restricciones excesivas como la limitación de 120 litros de diésel por transporte, que representaba un obstáculo para actividades que consumen hasta 800 litros diarios.