La justicia boliviana da un giro histórico en la protección del río Madre de Dios y los derechos de las comunidades indígenas del Territorio Indígena Multiétnico (TIM II). La Sala Plena del Tribunal Agroambiental admitió este jueves una acción ambiental preventiva presentada en julio por autoridades indígenas, ordenando la suspensión inmediata de todas las actividades mineras fuera de las áreas autorizadas por la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM). La resolución también paraliza concesiones mineras que no hayan obtenido la consulta previa, libre e informada, garantizando así la participación de las comunidades afectadas. La decisión, basada en pruebas de monitoreo indígena que evidencian contaminación por metales pesados, aceites y sólidos en el río Madre de Dios, representa un precedente sin precedentes para la región amazónica y el país. Además, reconoce al río como sujeto colectivo de derechos y ordena acciones de protección y monitoreo en coordinación con las comunidades.