El helipuerto de la Casa Grande, símbolo del poder, ya no se usa desde que Evo Morales dejó la presidencia. Ahora, con Rodrigo gobernando desde el Palacio Quemado, surgen preguntas sobre el destino de este emblemático espacio. En el corazón del edificio, el piso 24, equipado con todas las comodidades de una vivienda de lujo.