El dólar paralelo abrió este lunes en 12,91 bolivianos, tras una escalada que lo llevó a un máximo de 13,08 el pasado viernes; los movimientos se mantienen por la expectativa de la segunda vuelta electoral y otros factores, entre ellos la compra de divisas por parte de importadores y la escasez de combustible, que podrían impulsar de nuevo la cotización, según economistas consultados.