El riesgo país de Bolivia, un indicador que mide la confianza de los inversionistas, ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos meses. Tras las elecciones generales, el indicador cayó a 1.207 puntos básicos, lo que refleja una reacción positiva del mercado y una mejor percepción sobre la estabilidad política del país. Sin embargo, a pesar de esta mejora, Bolivia aún mantiene el segundo riesgo país más alto de la región, solo superado por Venezuela. Este indicador es crucial, ya que un alto riesgo país encarece el acceso a financiamiento internacional y dificulta la atracción de inversión extranjera.