En un golpe contundente contra el narcotráfico, las autoridades bolivianas secuestraron más de 300 kilos de droga en operativos realizados en cinco departamentos del país. La operación, denominada «Operación 200», se llevó a cabo en Santa Cruz, Cochabamba, La Paz, Tarija y Beni, y resultó en la aprehensión de dos funcionarios policiales por irregularidades en un proceso de incineración de sustancias controladas.Los dos policías fueron enviados a la cárcel preventiva por 120 días, mientras que el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, aseguró que la lucha contra el narcotráfico es «real» y no hay espacio para la ilegalidad, ni dentro ni fuera de las instituciones.