El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha puesto punto final a la polémica en torno a la candidatura de Yahuasi y la segunda vuelta en La Paz, calificándola como una “controversia interna” entre la organización política y su propio candidato. Según el presidente del organismo, Gustavo Ávila, la decisión de aceptar la declinación de la agrupación Nueva Generación Patriótica (NGP) fue estrictamente legal, basada en una normativa vigente desde 2014, y no responde a intereses políticos ni intervenciones del Estado. Ávila destacó que en estos casos, el TSE actúa en el marco de la ley y que ninguna autoridad puede inmiscuirse en disputas internas de los partidos, dejando en claro que la controversia entre la organización y su candidato es un asunto que debe resolverse en ese ámbito, sin afectar la institucionalidad electoral.