Un niño de dos años falleció por quemaduras con agua caliente en su hogar en el Plan Tres Mil. Sus padres, que viven en condiciones de pobreza extrema y se dedican a la venta de chatarra, no lo llevaron al hospital por falta de recursos económicos, lo que resultó en la muerte del menor. La Fiscalía investiga a los padres por delito de homicidio culposo y solicitará su libertad, considerando que tienen tres hijos más que necesitan su cuidado.La fiscal Yolanda Aguilera calificó el caso como «un drama muy triste» y aseguró que los padres serán presentados ante un juez cautelar y quedarán libres, ya que la justicia prioriza el bienestar de los otros hijos.