El vicepresidente Edmand Lara, junto a su esposa viajó a México para apoyar a la selección boliviana en la repesca mundialista contra Surinam. Una delegación de más de 200 personas, incluyendo dirigentes del fútbol, periodistas y aficionados, acompañará a la selección en este importante partido.Mientras tanto, el presidente Rodrigo Paz decidió ceder su entrada al partido a un niño de Santa Cruz, como un gesto de solidaridad y compromiso con la niñez y el deporte. La delegación boliviana viaja con la ilusión de clasificar al Mundial 2026, y el ganador de este partido enfrentará a Irak el 31 de marzo por un cupo al torneo.