A diez días de su captura en una operación por la Policía Boliviana, las autoridades abrieron en acto público las cajas fuertes incautadas al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en su lujosa vivienda en Santa Cruz. Para sorpresa de todos, en su interior no se encontró ni un dólar, joyas ni objetos de valor: solo tornillos, productos contra la humedad y repisas. El fiscal Julio César Porras confirmó que las cajas fuertes estaban completamente vacías, lo que genera fuertes cuestionamientos sobre la totalidad de la incautación y si realmente se logró desmantelar toda la estructura financiera del cartel de Marset.El hallazgo, que se realizó en presencia de la prensa y con un operativo riguroso para detectar explosivos o sustancias, desata un nuevo capítulo en la investigación. Aunque se han confiscado 14 bienes inmuebles, 14 vehículos y 11 avionetas, el vacío en las cajas fuertes aviva los rumores de un posible robo o de una estrategia para ocultar el dinero. La duda persiste: ¿Dónde está el dinero que Marset supuestamente movía con tanta facilidad? La investigación continúa, mientras las preguntas crecen y la sombra del misterio se cierne sobre uno de los narcotraficantes más buscados por la DEA.