El argentino José Luis Sánchez denuncia que la Aduana Nacional de Bolivia le decomisó su vehículo, recuperado tras un robo en Argentina, y ahora lo están destruyendo. Según Sánchez, funcionarios de la Aduana le pidieron $10.000 para devolverle el auto, pero al no pagar, se inició un proceso administrativo que terminó con la destrucción del vehículo.