Un juez en La Paz ordenó la libertad pura y simple para Marco Antonio Pumari, exlíder cívico de Potosí, en el caso Golpe de Estado I, tras casi tres años de prisión preventiva. La decisión también benefició al gobernador electo de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, quien obtuvo detención domiciliaria con medidas sustitutivas. La resolución marca un giro en los procesos judiciales vinculados a los hechos de 2019 y genera expectativas sobre una posible recuperación de la independencia judicial en un contexto marcado por tensiones políticas y sociales en Bolivia.