El Triángulo del Litio, que abarca Bolivia, Argentina y Chile, domina el mercado mundial con sus vastos yacimientos, cruciales para la fabricación de baterías y energías renovables. Sin embargo, una reserva aún más grande y estratégica se encuentra en un supervolcán extinto en Nevada, donde Elon Musk y Tesla podrían asegurar un suministro propio de litio, valorado en más de 1,5 billones de dólares y clave para fortalecer su liderazgo en la movilidad eléctrica.