Ver video aquí: 👉🏼🎥https://youtu.be/HgLuOGTMx5w
- Los préstamos fáciles variaban de 1.000 a 10.000 bolivianos, pero una vez que la víctima accedía al dinero a través de una aplicación se le robaba toda la información del celular. Los extorsionadores tenían acceso a la lista de contactos, la frecuencia con que se comunicaba, fotos, cuentas de banco e ingresaba a un círculo del que no podía salir porque las tasas de interés eran del 30% al 40%.
- “Si la persona accedía a ese monto de dinero se generaba una especie de cláusula en la que el deudor abría, absolutamente, todos los datos de su celular: contactos, imágenes, incluso de cuentas de bancos”, declaró el comandante de la Policía, Álvaro Álvarez.
- Cuando una persona accedía al crédito ya le descontaban el interés del primer mes. Incluso, los vencimientos, las penalidades eran por horas y los mensajes de cobro iban subiendo de tono desde amistosos hasta amenazas de muerte contra la víctima, sus familiares o allegados.
- “Esto generaba un temor en la persona que se veía obligado a pagar de cualquier forma”, apuntó el jefe policial. Por ejemplo, los extorsionadores escribían: “Estimado, su programación de pago esta para hoy a las 10:00 (Si no cumples) pasando (10:01) te ganarás tu penalidad de 150 dólares (por incumplimiento de horario). Te sugiero que ahora mismo te apoyes con algún familiar o compañero de trabajo preste del dinero, pagues tu deuda. (Evita tener graves problemas con nosotros)”.
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