La ciudad de Oruro registra cinco muertes de jóvenes y adolescentes en menos de dos semanas, en hechos reportados por la Policía como presuntos suicidios. Las víctimas tienen entre 11 y 25 años de edad, lo que ha generado alarma entre autoridades y población.La Policía instó a los padres de familia a reforzar el acompañamiento y la comunicación en el hogar, y a estar atentos a posibles señales de depresión, cambios de comportamiento o dificultades sentimentales en sus hijos.Las autoridades recomendaron buscar apoyo psicológico profesional y no dejar a los jóvenes solos, señalando que la etapa de fin de año escolar puede incrementar la vulnerabilidad emocional ante la presión por las calificaciones.
