Ser garante no es ser testigo o referencia. Legalmente, al firmar como fiador solidario se asume la figura de codeudor con idéntica responsabilidad que el titular del crédito, lo que obliga al 100% de los garantes a pagar la deuda o responder con sus bienes cuando el deudor principal incumple.Aunque superintendencias y burós de crédito no publican un porcentaje unificado, registros de entidades financieras y de Infocred en Bolivia muestran que decenas de miles de garantes enfrentan procesos coactivos por deudas ajenas. El mecanismo es inmediato: la mora se registra en su historial crediticio, el banco puede cobrar directamente sin agotar acciones contra el titular y retener fondos de sus cuentas.Si el caso escala a la vía judicial, el riesgo es patrimonial. Un juez puede ordenar el embargo de hasta 20% o 30% del salario mensual del garante y proceder a la anotación preventiva, embargo y remate de vehículos o inmuebles en subasta pública. La única vía de recuperación es la acción de repetición contra el deudor original, cuya efectividad es baja si este no tiene bienes, se declara en quiebra o es ilocalizable.
