Uno de cada tres hogares en las nueve capitales y El Alto se vio obligado a reducir el número de comidas al día por la crisis económica, según un estudio presentado este lunes por el defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, que advierte una alerta nutricional.El monitoreo se realizó entre el 31 de julio y el 25 de septiembre, periodo que coincide con la eliminación total de la subvención al diésel, cuyo precio pasó de Bs 9,80 a Bs 17,90. De acuerdo a la investigación, 71% de los consultados considera insuficiente su presupuesto para alimentación, 94% redujo la cantidad de alimentos que compra y 86% modificó sus hábitos alimenticios.Callisaya señaló que el incremento de tarifas de transporte y de productos básicos de la canasta familiar es el factor identificado por los jefes de hogar, y alertó sobre el deterioro de la calidad nutricional en adultos mayores y personas con discapacidad. Un 18% adicional indicó que sus recursos solo alcanzan para cubrir parcialmente los alimentos esenciales.
