Roger Mariaca hizo uso de la palabra en su audiencia cautelar este domingo y lanzó un dramático pedido al juez: no ser enviado a la cárcel de Potosí. “Quiero que sepa, mi vida hoy está en manos del Órgano Judicial”, dijo la exautoridad, visiblemente angustiado.El exfiscal general aseguró que su vida corre peligro en Cantumarca porque durante su gestión llevó a ese mismo penal a peligrosos asesinos brasileros y ahora teme represalias. Argumentó que perseguir a criminales extranjeros lo puso en la mira y que estar encerrado con ellos sería una sentencia de muerte.Pese a la súplica, el juzgado determinó seis meses de detención preventiva en Cantumarca por legitimación de ganancias ilícitas, tras el hallazgo de Bs 3,5 millones y $us 10.000 en una ambulancia que salió de su domicilio, además del proceso por presuntos vínculos y protección al narcotraficante Sebastián Marset.
