En un proceso judicial plagado de irregularidades, se pretende obligar a Soboce a pagar una indemnización millonaria de Bs 744 millones a Fancesa por supuesta competencia desleal, bajo un argumento jurídico insólito: daño al «proyecto de vida» de una empresa, un concepto que solo aplica a seres humanos.De los 744 millones, Bs 479 millones son por ese «proyecto de vida». Fancesa demandó en 2011 porque Soboce habría usado sus propias acciones en Fancesa como garantía de un préstamo. Cuando la justicia constitucional cuestionó el concepto, el tribunal intentó salvar el fallo diciendo que fue un simple «error de denominación» y que en realidad era daño reputacional, pero mantuvo intacta la condena.Soboce denuncia que se busca desviar la atención de la verdadera deuda: el Estado le debe casi 300 millones de dólares desde 2010 por la expropiación de sus acciones de Fancesa, un pago que sigue en el limbo sobre quién debe asumirlo. Hoy es Soboce, mañana cualquier inversionista, advierten expertos: sin reglas claras ni seguridad jurídica, se va la inversión, el empleo y el crecimiento.
