La audiencia de Sebastián Marset ante la Corte Federal del Distrito Este de Virginia marcó un giro en el proceso: su defensa, encabezada por el abogado Robert Feitel, no negó su participación en narcotráfico, sino que argumentó que sus operaciones se desarrollaron fuera de Estados Unidos, principalmente en Bolivia y Sudamérica, y que por tanto la justicia estadounidense no tendría jurisdicción.Durante dos horas, ante el juez Rossie D. Alston Jr., la defensa cuestionó la validez de los cargos por lavado de dinero y narcoterrorismo, la conexión con organizaciones como el Clan del Golfo y el PCC, y la forma en que se obtuvo evidencia tras su captura en el aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz, su traslado a Lima y luego a Virginia, con interrogatorios de la DEA que, según alegan, se hicieron demorando el acceso a un abogado.El magistrado ordenó a las partes presentar resúmenes de sus argumentos antes del 12 de octubre y anticipó que se pronunciará sobre las mociones de la defensa antes del 6 de noviembre. El juicio está previsto para principios de 2027, mientras el Departamento de Justicia sostiene que sí hay jurisdicción por una transferencia que habría usado servidores de Bank of America y por conductas históricas de los grupos señalados.
