Aunque la reventa de gasolina está totalmente prohibida por ley en el país, un grupo de mujeres protagonizó una protesta exigiendo que se les permita comercializar el combustible a Bs 10 por litro, desafiando la normativa vigente de hidrocarburos.La insólita exigencia surge en medio del tarifazo del diésel a Bs 17,95 y la incertidumbre por el precio de la gasolina subvencionada, en un momento donde la ANH y la Policía intensificaron los operativos contra el agio y la reventa ilegal que disparó el litro hasta Bs 15 en el mercado negro.Mientras el Gobierno asegura que no tocará la subvención de la gasolina «en agenda inmediata», el pedido de este sector abre un nuevo frente de conflicto y pone en debate el control del combustible, con mujeres pidiendo formalizar una actividad que hoy es considerada un delito en Bolivia.
