El economista Fernando Romero advirtió que la subida del diésel provocará un efecto dominó en toda la economía, con una inflación de entre 17% y 20% solo en este segundo semestre y una pérdida del poder adquisitivo de más del 40% para las familias bolivianas.
Según explicó, el impacto se sentirá desde el llenado del tanque, que pasará de 150 a casi 300 bolivianos, hasta el precio de los alimentos, ya que el agro, el transporte y los pequeños productores dependen del diésel. Aunque calificó la medida como fiscalmente correcta, alertó que golpeará con más fuerza a los sectores informales y de menores ingresos, donde gran parte del presupuesto se irá solo en combustible.
