La Alcaldía de La Paz está paralizada y al borde del colapso institucional. A cuatro meses de haber sido posesionados, el Alcalde y el Concejo Municipal viven una guerra sin cuartel por el control del poder, mientras más de 10.000 trámites ciudadanos están congelados desde mayo y la ciudad se hunde en una aguda crisis humana, social y económica.La disputa estalló el mismo 4 de mayo, día de la posesión, por la elección del Directorio del Concejo. Dos concejales de Innovación Humana reclaman la Presidencia por ser mayoría electoral, mientras las otras seis fuerzas imponen su número en el pleno. El conflicto, fragmentado en siete bancadas sin consenso, llegó a la justicia y hasta la Defensoría del Pueblo intentó mediar en julio, sin ningún resultado.Hoy el Ejecutivo y el Legislativo municipal actúan en sentidos contrarios, con enfrentamientos permanentes que dan una señal clara de ingobernabilidad total. Mientras La Paz clama por soluciones tras 53 días aciagos y una gestión anterior deplorable, sus autoridades están enfrascadas en una disputa estéril que paraliza leyes, presupuestos, fiscalización y obras, golpeando de forma implacable a toda la ciudadanía paceña.
