El nuevo comandante general de la Policía, coronel Adrián Javier Álvarez, afirmó esté miércoles que la aprehensión de Evo Morales es “una prioridad” para la institución. Morales, atrincherado en el trópico de Cochabamba, tiene dos órdenes de captura vigentes: una por el caso de trata por su presunta relación con una menor cuando era presidente, y otra por los 53 días de bloqueo de caminos que dejaron pérdidas millonarias y fallecidos.La declaración marca un giro respecto a su antecesor Mirko Sokol, quien había dicho que no era prioridad. El ministro de Gobierno Marco Antonio Oviedo respaldó al nuevo jefe policial y recordó que detener a Evo es “prioridad A” del Gobierno. Desde sus redes, Morales respondió que se trata de “presión política” del Gobierno de Rodrigo Paz y su “megacoalición sometida a EE.UU.”. Acusó al Ejecutivo de usar “juicios políticos” para tapar la crisis económica, la falta de diésel y los escándalos de corrupción.
