NO HAY MARCHA ATRÁS: EL GOBIERNO RECONOCE QUE EL DECRETO DEL DIÉSEL ES UNA CONDICIÓN DEL FMI

El presidente Rodrigo Paz descartó anular el Decreto Supremo 5676 y admitió ante los alcaldes que la medida es una exigencia del Fondo Monetario Internacional. “El decreto 5676 es uno de los condicionamientos que tenemos por parte del FMI” para acceder al crédito de hasta $us 1.900 millones, reveló el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo.Con el país al borde de la “asfixia fiscal”, Paz fue tajante: no hay marcha atrás. “El decreto se puede mejorar, pero no se puede retroceder, porque si no nos estaríamos engañando. Yo retrocedo en ese decreto, les voy a quitar plata a ustedes [las alcaldías]”, advirtió. Planteó a los municipios elegir: financiar la subvención del diésel o destinar recursos a hospitales, colegios y carreteras. “Tenemos que decidir si esa plata se va a ir para el combustible o a hospitales, colegios, carreteras”, sentenció.Aramayo explicó que el acuerdo con el FMI “viene atado a decisiones complejas, poco populares y para nada gratas”, y que el decreto busca frenar una partida “con un componente de corrupción muy grande” que “está desangrando el Tesoro”. Como alternativa, Paz lanzó a las alcaldías la nacionalización de vehículos indocumentados: “Si quieren recursos, con los autos chutos les va a entrar harto recurso”. El anuncio cae en medio del rechazo de la CAO, la COB y bloqueos en Santa Cruz-Beni.

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