El analista político Jorge Richter advirtió que la presencia e injerencia de figuras sin cargo oficial en el más alto nivel del poder público refleja un severo proceso de «desinstitucionalización y mediocridad» en la gestión estatal. Richter enfatizó que la participación de asesores paralelos en gabinetes gubernamentales, delegaciones internacionales y decisiones clave mina profundamente la credibilidad del país ante la comunidad internacional y las calificadoras de riesgo. Asimismo, el especialista remarcó que las evaluaciones internacionales no se centran en figuras individuales, sino en la solidez de las instituciones, la estabilidad política, la seguridad jurídica y las garantías del sistema. En ese contexto, alertó que este tipo de irregularidades operativas generan una constante imagen de desconfianza hacia el exterior que termina afectando severamente el desarrollo y la reputación de Bolivia.
