Rodrigo Paz Pereira está a días de cumplir 9 meses de gobierno y lo hace con el país en crisis. Bolivia celebrará este 6 de agosto sus 201 años de independencia con inflación que devora el bolsillo, dólar que no para de subir, escasez de combustible y una exportación de gas que cayó por debajo de los 500 millones de dólares en el primer semestre.En ese corto tiempo, el Gobierno se enfrentó a la pérdida de poder adquisitivo, a la ruptura con Unidad Nacional en la Asamblea y a reclamos de sectores productivos que exigen condiciones para producir y estabilizar la moneda. Mientras el Ejecutivo habla de los primeros cimientos y de 5.000 millones en financiamiento y acuerdo con el FMI, los analistas y la oposición advierten que no hay rumbo. Los desafíos urgentes están intactos: estabilizar el tipo de cambio, garantizar combustible, aprobar leyes para cambiar la estructura económica y fortalecer la exportación. «Están yendo a paso de tortuga», cuestionó Samuel Doria Medina.
