El presidente Rodrigo Paz sacudió el gabinete y redujo el Estado. Este lunes posesionó a Fernando Aramayo como nuevo ministro de la Presidencia y a Héctor Huanca como canciller, en medio de una reforma que recorta de 14 a 12 los ministerios del Órgano Ejecutivo.La medida más dura: desaparecen el Ministerio de Planificación del Desarrollo y el Ministerio de Turismo. Este último se convierte en Agencia Nacional de Turismo, Folklore y Gastronomía para «agilizar» la relación público-privada. Paz justificó los cambios como el inicio de «transformaciones profundas» para tener un Estado «más inteligente, más eficiente y más cercano a la gente», y no más grande.Aramayo deja Cancillería para coordinar el gabinete y la relación con gobernaciones, municipios y el Legislativo. En su lugar entra Huanca, con la misión de profundizar la integración regional y la atracción de inversiones.Como parte del reacomodo, el saliente ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, fue designado como representante permanente de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA). Su postulación ya fue remitida al Senado para su consideración.
