El viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, Jaime Coronado Quintanilla, afirmó que el reordenamiento para reducir el déficit fiscal se centró en recortar 30% de los salarios y servicios personales en la administración central y 10% del gasto corriente, priorizar la inversión y el gasto de capital, y eliminar bolsones de recursos sin proyectos asignados, además de las subvenciones. Precisó que, si el Senado aprueba su propuesta, se eliminarán los aportes de capital a empresas públicas con dudosa situación financiera, lo que permitirá profundizar la reducción del déficit y el reordenamiento del sector empresarial estatal.Indicó que por el lado de los ingresos la estrategia fue transparentarlos y aplicar medidas como el incremento del precio de los combustibles, que generó recursos adicionales principalmente para Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Según Coronado, esa combinación de menores gastos y mayores ingresos no solo redujo el déficit, sino que permitió reponer gastos esenciales como la Renta Dignidad y el Seguro Único de Salud y proteger el gasto social con bonos como el Bono Pepe, el incremento de la Renta Dignidad y de los bonos Juancito Pinto y Juana Azurduy.
