Cientos de sudamericanos, entre ellos bolivianos y peruanos, están siendo captados por redes de trata internacional con falsas ofertas de trabajo como guardias, choferes o albañiles en Rusia. Prometen sueldos de hasta $4.000 mensuales, pero al llegar a Moscú les quitan los pasaportes, los obligan a firmar contratos militares en ruso y los envían directo al frente de la guerra con Ucrania.En Bolivia, al menos 10 jóvenes de Santa Cruz están desaparecidos tras partir con esas promesas. Sus familias ya denunciaron ante la Fiscalía y Cancillería investiga el caso, mientras la Embajada de Rusia niega vínculos. En Perú la cifra es mayor: más de 600 captados, decenas de desaparecidos y al menos 15 fallecidos. Algunos lograron escapar y volver a Lima.
