El pan de cada día en La Paz se volvió una pesadilla para los adultos mayores. Denuncian que choferes del transporte público evitan detenerse en las paradas cuando ven a ancianitos, por la tarifa diferenciada y por la lentitud con la que suben al vehículo.La escena se repite a diario: abuelos esperando por horas, bajo el sol o la lluvia, sin que ningún minibus ni micro frene para llevarlos. El resultado es desamparo y largas horas de sufrimiento para poder llegar a su destino.Vecinos exigen controles urgentes ante lo que califican como un abuso que vulnera el derecho a la movilidad de las personas de la tercera edad en plena crisis del transporte en la ciudad.
