Un duro golpe a la seguridad jurídica. El empresario francés François Corentin Thorez denunció que el Senapi le otorgó el registro de su marca de vinos «Castel des Andes – Château del Inca» y, más de un año después, anuló la concesión tras aceptar un recurso de otra empresa. «Si no hay seguridad jurídica, no vendrá nadie», advirtió Thorez, quien lleva 33 años invirtiendo en Bolivia. El caso escaló hasta la Brigada Parlamentaria, que anunció acciones de fiscalización y una denuncia ante el Viceministerio de Transparencia. El francés fue tajante: «TODO EXTRANJERO NO VENGA POR AQUÍ. VÁYANSE». La anulación de una marca ya registrada pone en entredicho las garantías para los inversionistas extranjeros en el país.
